Un piso interactivo junto a una gran pantalla, en donde las personas podian interactuar con un ángel caido del cielo, fue la forma en que Lynx (o Axe, en este lado del continente) sorprendío a miles de personas que transitaban por la estación Victoria de Londres.
Una experiencia increible para todo aquel que la pudo presenciar y jugar en esta pantalla.

